Si las personas gozasen de coherencia psicológica, se podrían prevenir muchas situaciones y problemáticas de sus vidas cotidianas, e incluso muchas dificultades psicológicas existentes, se eliminarían el estrés, la ansiedad y los miedos, tendrían una autoestima más sana y más motivación para su desarrollo personal.

Pero, ¿Qué es la coherencia psicológica? Como suelo explicar a mis pacientes, la coherencia es poner en equilibrio lo que piensas, sientes, dices y tu modo de actuar. ¿Parece fácil verdad? Hay personas que piensan demasiado en ciertos asuntos pero no ponen en acción sus ideas, no les dedican tiempo a plasmarlas o simplemente no creen que puedan resolverlas, por lo que no hacen nada para solventarlas. Otras personas que se bloquean o se autoengañan emocionalmente, tapando emociones constantemente, sin expresar lo que realmente sienten por miedo a ser decepcionados por otros/as o no ser comprendidos/as. Algunas personas que no se comunican eficazmente, callando lo que quieren decir o diciendo otra cosa para ser aceptados por los demás, o personas que no se comportan en base a lo que son, piensan o sienten, solicitando así indirectamente la apreciación de los demás.

Ser coherente es simplemente ser fiel a uno mismo/a, a los valores de cada persona, a su modo de ver y vivir la vida, atreverse a ser asertivo (estilo de comunicación funcional), a expresar lo que realmente quieren sin dañar a otros/as, a gestionar sus emociones de forma eficaz (inteligencia emocional), a poner en acción sus pensamientos y a sentir lo que realmente sienten sin miedo a sufrir.

  • Si piensas en algún asunto a resolver pero no haces nada al respecto, te frustras y te enfadas contigo mismo/a, pudiendo llevarte a vivir con una emocionalidad negativa, a un escaso autoconcepto y a no tener un correcto sentimiento de autovalía o incluso llevarte a la obsesión.
  • Si no expresas lo que quieres comunicar de una forma educada y cordial, sin dañar a otros/as, poniendo de manifiesto tus derechos asertivos, te anulas como persona (leer sobre Asertividad en mi artículo Respetar-me, Respetar-te).
  • Si tienes que hacer algo pero no lo realizas, entonces procrastinas, con lo cual no puedes avanzar en tus propósitos y no te desarrollas personalmente, perdiendo así tu desarrollo personal funcional y mermando tu propia autoestima.
  • Si no te atreves a sentir nuevas experiencias por miedo a sufrir, te conviertes en lo que yo llamo “paciente tarifa plana”, personas que se escudan en sí mismos/as para no sentir y evitar el dolor, personas que tratan de no sentir nada para no ser dañados de ninguna manera, con lo cual se dañan a ellos/as mismos/as.

 

Por todo ello, pensar, sentir, expresar y actuar deben ir de la mano y en la misma línea, para que la coherencia psicológica exista en ti, y así tener una vida funcional en todas las facetas. Si eres quien eres, teniendo un autoconcepto positivo de ti mismo/a, si expresas lo que quieres decir de una forma asertiva (ni pasiva ni agresiva, sino de una manera efectiva), si sientes y actúas en concordancia a las circunstancias, entonces serás congruente contigo mismo/a, por lo que tu personalidad estará conformada y madura y tu autoestima más sana.

Y si detectas que no tienes coherencia psicológica y esto crea dificultades en tu vida cotidiana o no sabes cómo ponerla en práctica, no dudes en pedir una cita para trabajarlo a nivel psicológico y conseguir estabilidad y consistencia en tu vida. Puedes solicitarla a través de mi página web www.laurasanchezpsicologa.com.